Mostrando entradas con la etiqueta educación emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación emocional. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de mayo de 2015

Propósitos en voz alta: cuidarse para cuidar

Dar a nuestros hijos lo mejor, para que puedan crecer más sanos, fuertes, preparados…. Lo que a veces nos cuesta entender, y mucho más aplicar en el día a día, es que nosotros somos los que nos damos a nuestros hijos.  De nuestro bienestar no sólo nos nutrimos nosotros, también ellos lo hacen.

Cuando un/a padre/madre contigo mismo, satisfecho con tu vida, es mucho más fácil dedicarte a la crianza de tus hijos. Los mirarás de otro modo, te centrarás en las cualidades de tus hijos en lugar de en sus limitaciones, porque les trasmitirás serenidad y alegría, porque acogerás mejor sus emociones y les ayudarás a gestionarlas mejor…

Pararse a pensar, a meditar, a reflexionar, a preguntarse uno a sí mismo qué es lo que quiere, qué es lo que nos falta, de qué estamos hambrientos, qué es lo que nos sobra, nos pesa, … es un primer paso para que podamos conectar con nuestro ser, nuestro niño interior. Es posible, que sin este ejercicio de honestidad con nosotros mismos no podamos cuidar a nuestros niños como merecen.

Para poder volcarnos con ellos, hemos de escucharnos a nosotros mismos, y quizás a partir de aquí empecemos a sincronizarnos con nuestros hijos de verdad, a reconocer sus  emociones, sus necesidades y ayudarles a encauzarlas.


Sentirnos satisfechos es una meta, pero también algo imprescindible para criar saludablemente a nuestros hijos. 

Fluir y Acompañar, son las palabras que resuenan en mi cabeza.

jueves, 8 de enero de 2015

El valor del AMOR en educación

Es reciente el respaldo del mundo profesional y científico al valor de las emociones en la construcción del ser humano. La educación emocional hoy se nos revela  imprescindible si queremos procurar  herramientas a nuestros hijos para alcanzar el éxito.

Si hemos de destacar una emoción especialmente valiosa en las relaciones humanas, es el amor, y es en la familia donde tiene su máxima expresión y valor. Nos sentimos apoyados, con más energía,
Felix Loizoaga nos introduce en la materia en el siguiente artículo “Los primeros apegos son la base de la construcción de la persona y destaca el valor de las conexiones íntimas de amor entre adultos significativos y niñ@s, pudiendo ser éstos madre o padre, abuelos, o incluso figuras ajenas a la familia como un entrenador o un maestro.

Obvio, ¿no? Seguro que todos sabemos que necesitamos tener alguien, nos anime nos aliente a seguir descubriendo, a superar las adversidades, a descubrir nuestros talentos… Y ese alguien tiene que estar disponible, al que nos una conexión auténtica, espontánea, sin halagos artificiosos ni sonrisas forzadas, que nos acepte y respete, y al que nosotros respetemos, admiremos y deseemos tener presente.  Es de sentido común.

Necesitamos de los otros para que se nos revelen algunos significados, que antes estaban ocultos (“si es un perro te muerde” de lo cerca que estaba, GRACIAS Irene). Y llevaba dándole vueltas al asunto  varias semanas, el cariño no puede expresarse, si no manifestarse y demostrarse para ser realmente sentido, no puede ser fingido ni artificioso, los niños son expertos en detectar la falsedad de las emociones.

A este respecto nos deja Felix Loizoaga una perla, de estas que merecen acompañarse de una bonita imagen: 
Imagen: nuestras manos, tus pies. Patri del Sol